Zonas vírgenes
Una zona
virgen es un entorno natural de la Tierra que no ha
sido modificado directamente por la acción del hombre. Los ecologistas consideran
que las áreas vírgenes son una parte del ecosistema natural
del planeta.
La
expresión “zona virgen” evoca inmediatamente la idea de “naturaleza salvaje”,
es decir, que los humanos no pueden controlar. Desde este punto de vista, es la
virginidad o estado salvaje de un lugar la que la convierte en una zona virgen.
La mera presencia o actividad humana no necesariamente implica que una zona
deje de ser virgen. Muchos ecosistemas que son, o han sido, habitados o
influidos por las actividades humanas pueden considerarse como “vírgenes”. Este
punto de vista incluye las áreas en las que los procesos
naturales discurren sin interferencias humanas notorias.
La noción
de “naturaleza salvaje” ha sido un tema importante en las artes
visuales durante diversas épocas de la historia mundial. Durante la Dinastía
Tang (618-907) se dio una temprana tradición de pintura paisajística. Esta tradición de representar la naturaleza tal cual se
convirtió en uno de los objetivos de la pintura china y tuvo
una influencia significativa en el arte asiático.
En el
mundo occidental, la idea de “zona virgen” (naturaleza salvaje) como
valor intrínseco apareció en los años 1800, especialmente en las obras del movimiento romántico. Artistas británicos como John
Constable y Joseph Mallord William Turner se
dedicaron a plasmar la belleza del mundo natural en sus cuadros. Antes, las
pinturas habían sido sobre todo de escenas religiosas o de seres humanos. La
poesía de William Wordsworth describe
las maravillas del mundo natural, que antes se veía como un lugar amenazador.
Cada vez más, la valoración de la naturaleza se fue convirtiendo en un aspecto
de la cultura occidental.36
La naturaleza más allá de la Tierra
El espacio
exterior, también llamado espacio a secas,
designa las regiones relativamente vacías del universo fuera de
la atmósferas de los
cuerpos celestiales. Se añade el adjetivo exterior para
distinguirlo del espacio
aéreo. No existe ningún límite definido entre
la atmósfera terrestre y el
espacio, puesto que ésta se va atenuando gradualmente a medida que aumenta la
altitud. El espacio cósmico ubicado dentro de los límites del Sistema
Solar se conoce como espacio interplanetario, cuyo límite con el espacio interestelar es lo que
conocemos como helio
pausa.
Aunque el
espacio exterior es de por sí muy amplio, no está vacío. En él existen, aunque
repartidas de manera muy dispersa, varias docenas de moléculas orgánicasdescubiertas hasta la fecha gracias a la espectroscopia
rotacional, la radiación de fondo de microondas y la radiación cósmica, formada por núcleos atómicos ionizadosy diversas partículas subatómicas. También hay algo de gas, plasma, polvo
cósmicoy pequeños meteoros. Además, los seres humanos han dejado restos de su actividad en el espacio
exterior, a través de materiales procedentes de los lanzamientos tripulados y
no tripulados. A todos estos objetos se les ha llamado “basura
espacial” y constituyen un riesgo potencial para
las naves espaciales. Algunos caen a la atmósfera periódicamente.
El
planeta Tierra es actualmente el único cuerpo celeste conocido dentro del
sistema solar en el que existe vida. Sin embargo, los recientes hallazgos
sugieren que, en el pasado lejano, el planeta Marte tenía
masas de agua líquida en la superficie. Durante un breve periodo en la historia
de Marte, podría haber sido capaz de albergar vida. Sin embargo, en la
actualidad la mayor parte del agua de Marte está congelada. Si aun así
existiese vida en Marte, lo más probable es que estuviese situada bajo tierra,
donde todavía podría haber agua líquida.41
Las
condiciones existentes en los otros planetas telúricos, Mercurio y Venus, parecen ser demasiado hostiles como para que allí se pueda desarrollar la
vida tal cual la conocemos. Pero se ha conjeturado que Europa, la cuarta mayor luna de Júpiter, pueda poseer un océano subterráneo de agua líquida, y sería posible que
existiese vida en él.42
La
belleza en la naturaleza
La belleza de la naturaleza es un tema recurrente en la vida moderna y en el arte: los
libros que la ensalzan llenan grandes estanterías de bibliotecas y librerías.
Esa cara de la naturaleza, que el arte (fotografía, pintura, poesía...) tanto ha
retratado y elogiado revela la fuerza con la que muchas personas asocian
naturaleza con belleza. El porqué de la existencia de esa asociación y en qué
consiste ésta constituyen el campo de estudio de la rama de la filosofía
llamada estética. Más allá de ciertas características básicas de la
naturaleza en cuya hermosura coinciden la mayoría de filósofos, las opiniones
son prácticamente infinitas.38
Muchos científicos, que estudian la naturaleza de forma más específica y
organizada, también comparten la idea de que la naturaleza es hermosa. El
matemático francés Jules Henri Poincaré (1854-1912) dijo:39
El científico no estudia la naturaleza porque es útil,
sino porque le cautiva, y le cautiva porque es bella.
Si la naturaleza no fuera hermosa, no valdría la pena conocerla, y si no valiera la pena conocerla, tampoco valdría la pena vivir. Por supuesto, no me refiero aquí a la belleza que estimula los sentidos, la de las cualidades y las apariencias; no es que la desdeñe, en absoluto, sino que ésta nada tiene que hacer con la ciencia. Me refiero a la belleza más profunda, la que procede del orden armonioso de las partes y que puede captar una inteligencia pura.
Si la naturaleza no fuera hermosa, no valdría la pena conocerla, y si no valiera la pena conocerla, tampoco valdría la pena vivir. Por supuesto, no me refiero aquí a la belleza que estimula los sentidos, la de las cualidades y las apariencias; no es que la desdeñe, en absoluto, sino que ésta nada tiene que hacer con la ciencia. Me refiero a la belleza más profunda, la que procede del orden armonioso de las partes y que puede captar una inteligencia pura.
Una idea clásica de la belleza del arte involucra la palabra mímesis, es decir, la imitación
de la naturaleza. En el dominio de las ideas sobre la belleza de la naturaleza,
lo perfecto evoca la simetría, la división exacta y otras fórmulas y nociones matemáticas perfectas.
¡¡Queremos una naturaleza viva no
muerta!!
¡¡¡
Cuida la naturaleza y tu planeta hazlo ahora o te puedes arrepentir recuerda no
existe un lo haría!!!

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